Receta: Sopa de miso

“Haz click aquí si quieres descargarte esta receta en tu ordenador”

Esta sopa cuenta con dos ingredientes fermentados de alta calidad como son el hatcho miso (pasta de semillas de koji fermentadas) y umeboshi (una ciruela japonesa también fermentada que se puede comprar entera o en pasta).

El kudzu es una raíz de la planta Pueraria Lobata que se lleva utilizando con fines culinarios y medicinales en China y Japón desde hace más de 2.000 años. Puede tener un efecto estrogénico, con lo que si tu cáncer es estrógenico dependiente mejor que no abuses del kuzu.

Ingredientes

1 cucharada de postre de hatcho miso
1 cucharada de postre rasa de kuzu
media cucharada de postre de pasta de umeboshi
1 taza de agua mineral

Preparación

1. Ponemos un dedo de agua mineral en una taza y añadimos el kuzu. Removemos hasta que se diluya totalmente.

2. Ponemos el resto del agua a calentar al fuego.

3. Cuando empiece a estar caliente añadimos el resto del agua con el kuzu diluido y removemos. Al principio verás como el agua es totalmente blanca. Pero al cabo de poco se irá aclarando hasta volverse prácticamente transparente.

4. Cuando esté así, prácticamente transparente, apaga el fuego y pon el agua en la taza.

5. Añade el miso y el umeboshi y remueve hasta que se diluya todo.

¡Listo para beber!

Advertencia:

El contenido del presente sitio web es de carácter general y tiene una finalidad meramente informativa, sin que se garantice plenamente el acceso a todos los contenidos, ni su exhaustividad, corrección, vigencia o actualidad, ni su idoneidad o utilidad para un objetivo específico.
Toda la información que se ofrece a través de esta página web no sustituye, en ningún caso, un asesoramiento sanitario cualificado.
Avívate, escuela de pacientes declina toda responsabilidad sobre las consecuencias que un mal uso de este contenido pueda tener en la salud de los pacientes. Así mismo se recomienda que los pacientes comuniquen a su oncólogo convencional qué terapias complementarias les acompañan durante los tratamientos convencionales.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *